Noviembre es por excelencia el mes de los muertos.
Como en la película de Almodovar, un día al año nos engalanamos para ir a visitar a nuestros difuntos a sus eternas moradas, como el ke visita a ese amigo un poco pesado y al ke solamente te apetece ver muy de vez en cuando. Y la verdad es ke les vamos poco a visitar, no porke sean amigos pesados -los pobres ya no molestan- sino porke sus urbanizaciones, los cementerios, y sus casas, las tumbas, nos resultan sitios poco acogedores.
Lo cierto es ke hay algunos cementerios fabulosos. Sin ir más lejos, en Madrid, está el de la Sacramental de San Isidro ke es uno de mis lugares favoritos de la capital, recomiendo su visita. En la parte baja alberga una pequeña serie de nichos antiguos del SXVIII y en la parte superior, multitud de tumbas y panteones del SXIX y principios del XX, es decir, un cementerio romántico. A la necropolis decimonónica accedes a través de una enorme puerta acristalada y de una glorieta columnada con unas 12 plantas de nichos.
Por esta zona podemos leer los nombres de muchos personajes ke ahora son calles de la ciudad, Fernández de los Rios, Mesonero Romanos, Leandro Fdez.de Moratín.... señores ke no tengo ni idea quien son, pero ke te hace mucha ilusión encontrarte por allí. También está la tumba inicial de Francisco de Goya, aunke en el siglo pasado trasladaron al pintor -o lo poco ke quedase de él- a descansar a su pueblo aragonés.
Abundan unos panteones muy artísticos de condes, ilustres y ricachones ke son dignos de ver. Uno con forma de seta, otro con forma de pirámide, muchos románticos con vidrieras rotas y llenas de telarañas y con estatuas de ángeles. Hay uno terrible, un sarcófago colgado en el aire con cadenas... todos ellos cerca del enterramiento de un torero famoso, muerto en los años 40, sobre el ke descansa una imagen de un toro acribillado con banderillas.
Pero lo ke más impresiona de este lugar es su estado de conservación. Como es tan antiguo y los muertos palmaron hace ya tanto tiempo, nadie va a visitarlos ni a cuidar de sus moradas, está totalmente cubierto de vegetación y con las verjas y puertas de los panteones abiertas, así ke entras en ellos con total tranquilidad.. hasta te puedes llevar la merienda y campar a tus anchas! la verdad es ke apetece poco.
Impresiona lo lóbrego del lugar, se extienden las sombras de los enormes cipreses centenarios y ke han crecido hasta ke sus raices han levantado las lápidas y parte de las fosas, dejando al descubierto agujeros oscuros por los ke puedes asomarte si es ke tienes moral... IMPRESIONANTE.
También en la capital, tenemos la macronecrópolis de la Almudena, a años luz de San Isidro. Es mucho más moderna y extensa, tanto ke impresiona ver como circulan por su interior los autobuses de la EMT, con varias rutas y paradas. La ultima vez ke fui de visita me perdí como un panoli, en un mar de lápidas, cruces y florecillas ajadas.
Creo ke hay un foro para poner algo de pasta para la conservación del Cementerio de la Sacramental, voy a ver si lo encuentro porke con esto de la especulación y las tuneladoras, puede ke nos kedemos sin uno de los lugares más curiosos de Madrid.
